lunes, 16 de mayo de 2011
domingo, 15 de mayo de 2011
EL DÍA DE LOS NENÚFARES 2011 EN NUESTRO JARDIN
<VISTA DEL ESTANQUE DE LOS NENÚFARES>
<HACIENDO MI TRADICIONAL DISCURSO ANUAL
¡GRACIAS POR VENIR!
Un nuevo año recurro de nuevo a la popular y conocida frase con que Lina Morgan acababa sus espectáculos teatrales, para agradecer en nombre de Loli, Elena y mío, vuestra asistencia a compartir con nosotros el ya tradicional “DIA DE LOS NENUFARES”, que venimos celebrando desde hace ya diez años, en el entorno de mi jardín romántico.
Y como os he dicho en la parte seria del acto lúdico- artístico, todo el esfuerzo que lleva consigo su organización logística, lo doy por bien empleado por el placer que me produce el compartir la belleza de los nenúfares en flor, con mis compañeros y colegas de la Asociación. Vosotros con vuestra sensibilidad artística, sois los mejores receptores de esa belleza y yo sería un egoísta si levantara un muro para aislarla solo para mi disfrute. Pero también me privaría del espectáculo de ver a una pléyade de artistas de la pintura y de la fotografía, realizando sus obras en el entorno del estanque cuajado de nenúfares en flor posando para ser inmortalizados por ellos. Eso también me compensa. Como también me compensa el haber creído siempre, que era una buena ocasión de aunar voluntades y de “hacer Asociación” creando lazos entrañables entre todos nosotros.
Por eso yo os doy las “gracias por venir” a todos los que estuvisteis pintando; a todos los que captasteis con vuestras cámaras el jardín y a su ambiente para luego pintar vuestros cuadros en el estudio, volcarlas en los blog o rodar videos que luego darán constancia grafica del maravilloso día; a todos los que arrimasteis el hombro al servicio de los demás, ayudándome a la logística de utensilios y viandas; a los que ayudaron a su preparación y distribución; a todos los que tuvieron la deferencia de aporta algún detalle de comida o bebida sin habérsele pedido; a todos los que donaron algunas de sus obras para sortear entre los demás y algunas para obsequiarnos a los anfitriones; a los que colaboraron con otras facetas de su arte: cantando, tocando algún instrumente, recitando o contando “chistes” y en general a todos vosotros que, con vuestra sola presencia, fuisteis los protagonistas del cuadro de un nuevo “DIA DE LOS NENUFARES” en el jardín de Loli de Bermejo, pues si bien es verdad que lo creamos ambos, ella y solo ella, es quien lo mantiene y lo revitaliza día a día con su esfuerzo y dedicación.
¡GRACIAS A TODOS!
¡GRACIAS A TODOS!
Loli, Elena y Carlos Bermejo
(Crónica de Palmeral)
Un año más florecieron los nenúfares del mágico jardín de la familia de Carlos Bermejo, con sus caritas blancas y sus manitas de porcelana china sobre platos vegetales de verde cinabrio. Una vez más brotaron los blancos pétalos del mismo agua del estanque encantado. La primavera ha venido y ha dejado un cuadro en cada árbol, en cada rincón, en las fuentes y bajo la pérgola donde el busto de una mujer de senos destapados nos mira con sus ojos de bronce y su pensamiento de inocencia. Los pintores copiaron la naturaleza y la naturaleza copió de los pintores.
Nos reunimos unos 100 artistas invitados de la Asociación de Artistas Alicantinos, porque repitiendo la palabras de Carlos “juntos somos más fuertes”. Es la idea de esta reunión anual, hermandad para conocernos mejor. Son ya diez años consecutivos de pinturas y fotografías en el esperado día de los nenúfares. Participar de la luz, del color, y comer en hermandad, siguiendo la etimología de comer que es compartir, pues la bebida y la comida nos ayuda a sentirnos parte de una comunidad, y nos ayuda a acercarnos a los demás y nos brinda siempre una oportunidad de relación.
Los postres que trajeron las mujeres estaban riquísimos, sobreabundancia. Luego oímos las tradicionales palabras de bienvenida de Carlos y Loli, que nos hicieron soltar algunas lágrimas, y nos presentaron al nieto que tiene cara de persona formal. Seguidamente Juan Antonio Poblador, presidente de la Asociación le regaló un salvavidas de la marina, para un marinero ya de agua dulce y pintor de marinas románticas. Se le regaló un retrato pintado por un “pata negra de la Asociación” como es Vicente Luján. Siguió el tradicional sorteo de regalos (cuadros de los pintores de la Asociación de Artistas Alicantinos), donde participaron las azafatas: Bárbara, Laura y Elena. Los números iban saltando de regalo en regalo, todos ellos obras de gran valor artístico. Este año Ramón Rodríguez, trajo casi dos docenas de obras-flores. Elena de la Romana también hizo de las suyas y fue abundante en regalos. Beatriz Aramburu trajo muchas láminas enfundadas, Sebastián Carrión, pintor de toro le regaló un pase de verónicas, matizando Carlos que le gustaban más las vacas.
Antes de yo venirme, hubo un recuerdo de armónicas “Silencio” para las víctimas del terremoto de Lorca, paisanos murcianos que son la familia de Bermejo de Molina de Seguras. Que con respeto oímos. Más tarde vino la fiesta.
En fin, creo que no se puede pedir más. Todo perfecto. Felicidades Carlos y familias, en nombre de todos tus amigos y asistentes, y, que Dios nos dé salud para reunirnos muchos años más.
Ramón Fernández “Palmeral”, desde Villa Elena, a 14 de mayo de 2011.
Un año más florecieron los nenúfares del mágico jardín de la familia de Carlos Bermejo, con sus caritas blancas y sus manitas de porcelana china sobre platos vegetales de verde cinabrio. Una vez más brotaron los blancos pétalos del mismo agua del estanque encantado. La primavera ha venido y ha dejado un cuadro en cada árbol, en cada rincón, en las fuentes y bajo la pérgola donde el busto de una mujer de senos destapados nos mira con sus ojos de bronce y su pensamiento de inocencia. Los pintores copiaron la naturaleza y la naturaleza copió de los pintores.
Nos reunimos unos 100 artistas invitados de la Asociación de Artistas Alicantinos, porque repitiendo la palabras de Carlos “juntos somos más fuertes”. Es la idea de esta reunión anual, hermandad para conocernos mejor. Son ya diez años consecutivos de pinturas y fotografías en el esperado día de los nenúfares. Participar de la luz, del color, y comer en hermandad, siguiendo la etimología de comer que es compartir, pues la bebida y la comida nos ayuda a sentirnos parte de una comunidad, y nos ayuda a acercarnos a los demás y nos brinda siempre una oportunidad de relación.
Los postres que trajeron las mujeres estaban riquísimos, sobreabundancia. Luego oímos las tradicionales palabras de bienvenida de Carlos y Loli, que nos hicieron soltar algunas lágrimas, y nos presentaron al nieto que tiene cara de persona formal. Seguidamente Juan Antonio Poblador, presidente de la Asociación le regaló un salvavidas de la marina, para un marinero ya de agua dulce y pintor de marinas románticas. Se le regaló un retrato pintado por un “pata negra de la Asociación” como es Vicente Luján. Siguió el tradicional sorteo de regalos (cuadros de los pintores de la Asociación de Artistas Alicantinos), donde participaron las azafatas: Bárbara, Laura y Elena. Los números iban saltando de regalo en regalo, todos ellos obras de gran valor artístico. Este año Ramón Rodríguez, trajo casi dos docenas de obras-flores. Elena de la Romana también hizo de las suyas y fue abundante en regalos. Beatriz Aramburu trajo muchas láminas enfundadas, Sebastián Carrión, pintor de toro le regaló un pase de verónicas, matizando Carlos que le gustaban más las vacas.
Antes de yo venirme, hubo un recuerdo de armónicas “Silencio” para las víctimas del terremoto de Lorca, paisanos murcianos que son la familia de Bermejo de Molina de Seguras. Que con respeto oímos. Más tarde vino la fiesta.
En fin, creo que no se puede pedir más. Todo perfecto. Felicidades Carlos y familias, en nombre de todos tus amigos y asistentes, y, que Dios nos dé salud para reunirnos muchos años más.
Ramón Fernández “Palmeral”, desde Villa Elena, a 14 de mayo de 2011.
lunes, 25 de abril de 2011
BUSCANDO EN LA "MEMORIA HISTÓRICA" DE MIS ARCHIVOS
JUSTIFICACIÓN
Navegando por el mar de mis archivos, a veces me encuentro con textos que un día escribí por algún motivo, -que normalmente se explica en el propio texto-, y que habiendo sido publicados en el antiguo blog de la Asociación (el que desapareció a últimos de año pasado y que con el se llevó algo mas que eso..) son retazos de mi pensamiento en cuestiones artísticas. Por eso he pensado y en consecuencia actúo, en irlos recopilando y dárselos como alimento a este blog MIO al que atiendo menos de lo que debiera. No hay cosa tan desoladora como el leer en una entrada de enlace de a un blog; "Hace tres meses, hace seis meses" y algunos en el colmo de la dejadez; "Hace un año". Para evitar esa dejadez, voy a ir publicandolos periódicamente para recuperarlos de la cuneta del olvido porque esta si, es mi "memoria histórica".
< Con mi invitada ÁNGELA GALDÖN>
Navegando por el mar de mis archivos, a veces me encuentro con textos que un día escribí por algún motivo, -que normalmente se explica en el propio texto-, y que habiendo sido publicados en el antiguo blog de la Asociación (el que desapareció a últimos de año pasado y que con el se llevó algo mas que eso..) son retazos de mi pensamiento en cuestiones artísticas. Por eso he pensado y en consecuencia actúo, en irlos recopilando y dárselos como alimento a este blog MIO al que atiendo menos de lo que debiera. No hay cosa tan desoladora como el leer en una entrada de enlace de a un blog; "Hace tres meses, hace seis meses" y algunos en el colmo de la dejadez; "Hace un año". Para evitar esa dejadez, voy a ir publicandolos periódicamente para recuperarlos de la cuneta del olvido porque esta si, es mi "memoria histórica".
< Con mi invitada ÁNGELA GALDÖN>
A QUIEN Y CUANDO INVITO AL TALLER DE “MIRAR UN CUADRO.
POR CARLOS BERMEJO
(Coordinado y Presentador)
Al termino de la sesión del Taller de “Mirar un cuadro”, en la que mi invitada era nuestra colega y amiga Ángela Galdón, alguien me preguntó “si había lista para apuntarse a lo de “Mirar un cuadro”. Yo, con la pobre voz que este momento puedo expresarme, le dije que no había lista alguna y que la comparecencia en ese Taller era por invitación mía y a mi criterio, pero que con el tiempo, era mi intención, que todos los asociados pasaran por el Taller. Sin embargo, teniendo en cuenta que somos doscientos sesenta, al día de hoy, y que últimamente está pasando un invitado al mes, podrían pasar veinte años hasta que a todos les llegara la invitación. Y aunque no llegué a decírselo, pienso que lo que pueda pasar en esos años, ni San Malaquías ni Nostradamus, serian capaces de predecir. Yo por mi parte, solo soy capaz de predecir que para entonces ya estaré calvo.
Pero como me gusta concretar y dar explicaciones, cuando pienso que alguien las necesita y quizás esto no lo tiene claro, me explicare, no solo para quien me hizo aquella pregunta, sino también para todos los que, sin decirlo, seguramente se preguntaran: ¿y porque no yo no soy invitado?.
¿A quién invito? Pues a quien conozco más o menos bien, condición indispensable, para hacer una semblanza personal que sea, en lo posible, fiel reflejo de la personalidad del retratado. Naturalmente a los que mejor conozco, son aquellos a los que considero amigos más o menos cercanos y aunque para mí todos los asociados son amigos y colegas, nadie me podrá negar el derecho a serlo de unos más que de otros.
Pero esa condición de amigos cercanos a los que mejor conozco, aunque importante, no es la única condicionante en mi decisión. Cuenta y mucho, el conocimiento y la buena opinión que yo tenga sobre su obra, a fin de poder enjuiciarla sabiendo lo que digo y favorablemente, pues, como ya he dicho muchas veces, a un invitado no se le pueden sacar las vergüenzas y si, alabarle todo lo positivo que le puedas encontrar. Por tanto voy invitando a aquellos, que a mi criterio, tienen ya una obra digna y más o menos consolidada. Condición que en este momento no tiene todos y cada uno de nuestros asociados, pero que con el trabajo y la experiencia, todos acabaran teniendo.
También cuenta y con mucho peso especifico, el hecho del que el invitado haya demostrado, con su asistencia al Taller cuando otros compañeros han pasado por el, que le interesa el tema y que está al tanto de lo que se trata. Está claro, que aquellos que nunca han asistido a ninguna sesión del Taller, es porque no le interesa, o porque es de aquellos ególatras a los que solo le interesa lo suyo y pasa, de los demás. Ninguno de esos, podrá ser nunca mi invitado.
¿Cuándo invito? Pues cuando lo creo conveniente, de forma aleatoria y por impulsos subjetivos que no puedo concretar. Tengo algunos in mente y un día veo la ocasión propicia de tener una imprescindible y extensa conversación con uno de ellos y comienzo a escribir, en base a lo que me ha contado, pero más en lo que yo observo en él y por supuesto, en su obra. Así de simple. Pero desde luego no tengo ninguna lista por orden de petición, pues estas cosas no se piden, se hacen por quien puede hacerlas: en este caso yo, que fui el creador-presentador de este Taller que igualmente coordino. Cuando deje el puesto a otro, que podrá hacerlo igual o mejor que yo, seguro que él tendrá otro criterio.
¡Yo no soy, aunque lo respeto, de los que hacen cuadros de encargo…! Pinto a mi aire y escribo lo que me apetece. No tengo, como creador, ninguna obligación, respeto a nadie ni a nada.
Alicante, 18 de Diciembre de 2009
lunes, 14 de febrero de 2011
"DÍA DE LOS NENUFARES" 2010 EN MI JARDIN ROMÁNTICO
CRONICA DE “PALMERAL” EN EL “DIA DE LOS NENUFARES”
El día de los nenúfares en Villa Elena, es un acontecimiento anual que no nos queremos perder, porque no estar es como existir, como no ser en el ser, no sé si me explico. La cuestión es que el 15 de mayo del 2010, el mes de la Cruz, amaneció astuto, así astuto porque si digo que fue maravilloso o espléndido no sería poético. Y la poesía, ese arte del sentir no puede faltar en un día rápido (porque se nos pasó el día volando), en un día tan señalado.
Cuando uno ha ido a Villa Elena, en El Pinet de San Vicente, y ha entrado en los jardines “árabes” como dijo Carlos en su alocución de agradecimiento, ya no tiene que ir al paraíso terrenal porque el paraíso está aquí. El sol rebotaba sobre el agua, las fuentes salían de sus grutas y los nenúfanes eran islas flotando como barcos de vela latina sobre el verde cinabrio de las hojas acuáticas y redondas, y de vez en cuando alguna rana señalaba su presencia con su croar familiar, era la “Reniana”, una rana de ojos saltones que nos conoce y se pone muy contenta al vernos.
Entre las pérgolas, las fuentes, las esculturas quietas estaban los pintores con su luz en las paletas dándole brochazos sabios a los lienzos, todos aplicados, atentos, deslumbrados por un sol que rayaba los cristales del agua, y los reflejos guiñaban a los fotógrafos robando el instante, el momento, la sonrisa de una flor.
Cuando nosotros llegamos (Pepi, Julia y yo), los artista ya llevaban horas en el tajo, aplicados en el soltar materia, nos recibió Carlos, Loli, Elena y los amigos con gran cordialidad y afecto, el mismo que nosotros les tenemos, esto debe ser recíproco porque de lo contrario no funcionaría la cordialidad. Nos sentamos a sombra de los pinos de copas altas, "verde que te quiero verde" para charlar en la postura de los budistas, con tranquila meditación. Cuando más a gusto estábamos en la charla oímos la voz de mando de Carlos, era la hora de la fajina (hora en que la tropa se retira a comer), y nos sentamos en una largas e interminables mesas, cerca de unas 120 personas.
Las mesas se fueron cubriendo de un tapiz comestible de jamón, queso, langostinos, morcón, salchichón y salchichón rojo (por no decir chorizo), empanadas, bebidas de todo tipo y lo más importante alegría y buen conversación en compañía, porque comer es compartir y así lo entiendo yo.
Luego llegó el momento más peligroso de lidiar: las fuentes de dulces y es que, esta año se pasaron, cada mujer llevó el resultado de sus pruebas de repostería, muestra de sus habilidades con el horno, y los famosos lacitos de Loli. En fin, que entre un bizcocho de aquí y otro de allí, unos rebozados con chocolates y delicias de todas clases y la mistela, llegó la hora esperada de la rifa de arte, aportaciones de los mejor de cada firma. Hubo para todos y todos contentos.
Después salieron músicos, cuentachistes, cantantes, y la tarde se marchaba entre nuestras manos como un puñado de arena. Lástima, pues había que venirse, a pesar de que allí continuaba la fiesta. Al salir, y pasar por el estanque, la “Reniana” se despidió con un croar lastimero y los nenúfares agrupados en coros nos dijeron un adiós con sus manitas blancas y sus gotitas de lágrimas en los pétalos.
En fin, en nombre de todos y en el mío propio, un año más te agradecemos, Carlos y familia, el esfuerzo realizado, el amor que pones y el interés por hacer piña, familia, que es lo que somos en esta Asociación de Artista Alicantinos.
Carlos y familia, enhorabuena y hasta el año que viene.
Cuando uno ha ido a Villa Elena, en El Pinet de San Vicente, y ha entrado en los jardines “árabes” como dijo Carlos en su alocución de agradecimiento, ya no tiene que ir al paraíso terrenal porque el paraíso está aquí. El sol rebotaba sobre el agua, las fuentes salían de sus grutas y los nenúfanes eran islas flotando como barcos de vela latina sobre el verde cinabrio de las hojas acuáticas y redondas, y de vez en cuando alguna rana señalaba su presencia con su croar familiar, era la “Reniana”, una rana de ojos saltones que nos conoce y se pone muy contenta al vernos.
Entre las pérgolas, las fuentes, las esculturas quietas estaban los pintores con su luz en las paletas dándole brochazos sabios a los lienzos, todos aplicados, atentos, deslumbrados por un sol que rayaba los cristales del agua, y los reflejos guiñaban a los fotógrafos robando el instante, el momento, la sonrisa de una flor.
Cuando nosotros llegamos (Pepi, Julia y yo), los artista ya llevaban horas en el tajo, aplicados en el soltar materia, nos recibió Carlos, Loli, Elena y los amigos con gran cordialidad y afecto, el mismo que nosotros les tenemos, esto debe ser recíproco porque de lo contrario no funcionaría la cordialidad. Nos sentamos a sombra de los pinos de copas altas, "verde que te quiero verde" para charlar en la postura de los budistas, con tranquila meditación. Cuando más a gusto estábamos en la charla oímos la voz de mando de Carlos, era la hora de la fajina (hora en que la tropa se retira a comer), y nos sentamos en una largas e interminables mesas, cerca de unas 120 personas.
Las mesas se fueron cubriendo de un tapiz comestible de jamón, queso, langostinos, morcón, salchichón y salchichón rojo (por no decir chorizo), empanadas, bebidas de todo tipo y lo más importante alegría y buen conversación en compañía, porque comer es compartir y así lo entiendo yo.
Luego llegó el momento más peligroso de lidiar: las fuentes de dulces y es que, esta año se pasaron, cada mujer llevó el resultado de sus pruebas de repostería, muestra de sus habilidades con el horno, y los famosos lacitos de Loli. En fin, que entre un bizcocho de aquí y otro de allí, unos rebozados con chocolates y delicias de todas clases y la mistela, llegó la hora esperada de la rifa de arte, aportaciones de los mejor de cada firma. Hubo para todos y todos contentos.
Después salieron músicos, cuentachistes, cantantes, y la tarde se marchaba entre nuestras manos como un puñado de arena. Lástima, pues había que venirse, a pesar de que allí continuaba la fiesta. Al salir, y pasar por el estanque, la “Reniana” se despidió con un croar lastimero y los nenúfares agrupados en coros nos dijeron un adiós con sus manitas blancas y sus gotitas de lágrimas en los pétalos.
En fin, en nombre de todos y en el mío propio, un año más te agradecemos, Carlos y familia, el esfuerzo realizado, el amor que pones y el interés por hacer piña, familia, que es lo que somos en esta Asociación de Artista Alicantinos.
Carlos y familia, enhorabuena y hasta el año que viene.
RAMON FERNANDEZ “PALMERAL”
Alicante, 15 de Mayo de 2010.
jueves, 3 de febrero de 2011
ESCRITO DE "PALMERAL" CON MOTIVO DE LA PRESENTACIÓN DE MI LIBRO
El 5 de Marzo de 2009 -ahora va a hacer dos años- presenté en la Asociación mi libro "MIRAR UN CUADRO Y ALGO MÁS". Con ese motivo, mi querido amigo RAMÓN FERNÁNDEZ "PALMERAL", escribió y colgó en su blog, una reseña sobre el acto, que dos años despues me he econtrado en un rincón de la memoria del disco duro de mi PC que, afortunadamente, es mejor que la mia. Al leerla de nuevo, he decidido colgarla en mi blog, por dos razones: la primera porque es una pieza literaria de excelente calidad y la segunda, porque personalmente toca mis fibras mas sensibles y entre ellas las de mi agradecimiento a quien valora a mi y a mi obra por encima de lo que creo merecer. ¡GRACIAS RAMÓN!
Presentación de “Mirar un cuadro y algo más” de Carlos Bermejo
Presentación de “Mirar un cuadro y algo más” de Carlos Bermejo
LA MESA VERDE
¿Cómo poder empezar esta crónicas después del subidón de adrenalina de ayer tarde? Sobre todo para mí que llevo 4 meses sin salir de casa. ¿Cómo expresar los sentimientos de emoción cuando se vuelve a ver a los compañeros del pincel con su imperceptible olor a aguarrás, cuando cerca de 100 personas aplauden a rabiar cuando finaliza la presentación del libro de Carlos Bermejo?
Todo libro es una obra de arte desde que se piensa, se escribe, se diseña y se edita, sería lo que se llama arte-constructivista. Por ello “Mirar un cuadro y algo más” de Carlos Bermejo es mucho más que una presentación y un lugar más en nuestra biblioteca de arte, porque este libro habla de nosotros y ello nos dará prestigio y enriquecimiento del currículum, pero es algo más emocinante, viene a ocupar un lugar en nuestros corazones. Presentar un libro es como asistir a un parto, nace un libro, nace una vida larga, un pensamiento, el pensamiento de Carlos artista y crítico. Es el resultado de trabajar y plantar la semilla, luego va creciendo y consolidándose hasta tomar cuerpo con alma, no de papel, sino de papel con alma propia. A partir de ahí, ya tiene que vivir su propia vida, persistir en el recuerdo de aquellos que hemos asistido a este glorioso e histórico momento en este reducido mundillo de la pintura alicantina.
Me estoy refiriendo al libro sobre arte alicantino de Carlos Bermejo, presentado en la tarde de ayer 5 de mazo, a las 20 horas en la Sala Maisonnave 33 (Alicante), sede la Asociación de Artistas Alicantinos. Carlos fue presentador por Juan Antonio Poblador, presidente de la Asociación de Artistas que hizo una muy acertada semblanza de Carlos, como amigo, secretario y dinamizador de los talleres en la Asociación. Grata alegría ver la sala Maisonnave completamente llena, esperando con avidez de lince la presentación del libro y ver la portada misteriosa que nos tenía reservada y en ascuas. Por allí estaban casi todo los pintores nombrados en el libro, a excepción del que nos dijo adiós para siempre como Paulino Tébar, para quien el orador tuvo un cariñoso recuerdo, representado por su viuda, la también pintora Pepi Roca.
Primero, quiero hacer una reseña brevísima, para quien no conozca que Carlos Bermejo, es un consuma pintor neo-romántico, especialista en marinas, murciano-alicantino, afincando en Alicante, que además de pintar, ejerce la crítica artística y una encomiable labor de Secretario y Coordinador de talleres de la Asociación de Artistas Alicantinos. En este libro que, presentó ayer, vemos un señalado regalo del que debemos estar orgullosos, donde Carlos, con sus crónicas siempre amenas y personales, con sus investigaciones, con sus esfuerzos, que los hay, con sus visitas a los estudios de los pintores, sus horas quitadas al sueño, en pro del arte, demuestra un altruismo por el arte, y vemos su fondo de buena persona, aunque nadie duda que tiene su carácter, porque organizar para que las cosas salgan bien, se ha de tener unas dotes de mando que él ya tiene demostrados, como el valor, a lo largo de su vida profesional.
A este libro ”Mirar un cuadro y algo más”, es el resultado de varios años de arduo trabajo, dos años, desde que empezara la nueva andadura de la Asociación en Maisonnave 33, en octubre de 2006. Donde ha invitado a 32 artistas asociados a su tribuna, a la palestra de su cátedra, a la mesa verde, donde tanto él como el artista invitado hemos tenido ocasión de poner a la vista nuestro arte, encender la hoguera de las vanidades y someternos a la confesión y a la crítica directa del público, lo cual ha supuesto un saludable ejercicio de higiene y salud artística.
Hemos acudido a su llamada artistas de varias disciplinas, ha escrito la crónica, nos ha presentado en su mesa verde y, luego, con acierto, generosidad y buen hacer nos trae ahora este libro con pastas azules con el retrato con gorra de marinero en tierra que le pintó Pepe Zapata, porque azul es su color de mares y de sus sueños; sin embargo, este libro suyo, porque ha costeado él, también es nuestro, de los pintores que aparecemos en el libro y de cuentos han participado en él son fotos, entrevistas y reseñas críticas. “Mirar un cuadro, contiene 128 página a todo color, editado magníficamente en la imprenta “STAMPA” de José Eduardo Pardo, nuestro socio artistas e impresor. Es un libro, dedicado a Loli, su mujer, compañera y escudera, con una introducción donde expone del porqué de este libro y su forma de pensar, y donde se demuestra su gran capacidad de observador, donde nada pasa nada. Se centra con las 32 prestaciones bajo el epígrafe “Mirar un cuadro”, y se cierra con la entrevista que le concedió a la revista PERITO (Literario-Artístico), nº 27 y última, más dos reseñas del abogado y crítico Luis Barcala Sierra.
Carlos, desde la mesa verde, desde su tribuna, supo dar las gracias a su mujer y a sus cuatro hijas allí presentes y sus nietas, que le arroparon, pero sin necesidad ya que Carlos está en su casa y se le nota que está sobrado. Y es muy de señalar que dijo que los antiguos socios somos más que espectadores o amigos, sino que pertenecemos a esa clase privilegiada de afecto sentimental que se llama familia.
Muy bueno tu libro, Carlos, gracias por tu generosidad, por la tarde que nos hiciste pasar, y traernos un aire de inmortalidad, porque los libros como las obras de arte, sin ser eternos, porque eterno no hay anda en este mundo, sí nos aporta un granito de gloria, de añorada eternidad, tan necesaria para los egos avariciosos de los artistas, siempre débiles, siempre dubitativos que vivimos en ese deseo permanente de gloria y reconocimiento, quizás engañoso, de perdurar en la memoria de los que nos siguen. Sí, Carlos, estoy seguro que este libro tuyo será una gran aportación a la historia de la pintura alicantina, una contribución a la Cultura que no es más que una forma de mejorar la ideal de hombre y mejorar la sociedad en la que vive para hacerla más llevadera. Sin duda alguna este libro te hará un lugar entre los críticos de arte, aunque no sea tu pretensión (sé lo que estás pensado, tu modestia es sabida), y tu nombre perdurará en el tiempo y en la memoria de nosotros como una flecha siempre en vuelo que sale de su arco pero que llega a la diana.
Un libro de calidad que, sin duda, será referente para los pintores de esta Asociación y aportación al gran mundillo de la pintura alicantina. Los libros, como las otras de arte, perduran en el tiempo, son los mejores embajadores para que el futuro hablen de su autor y de nosotros, los retratados en él.
El existo de este libro está asegurado, y sus difusión es doble ya que las reseñas aparecieron en su día en varias revistas digitales en Internet, donde se pueden consultar.
No basta con un caluroso y largo aplauso final, todo libro como un hijo que nace al mundo necesita un bautizo, y esperamos poder hacerte una comida homenaje.
Gracias otra vez por tus denodados esfuerzos, tesón, desvelos, perseverancia y generosidad, y esos tarde en la mesa verde.
Ramón Fernández "Palmeral", socio reseñado en el libro.
AGRADECIMIENTO
Agradezco de todo corazón a todos los que asistieron anoche en nuestra sede, a la presentación de mi libro “MIRAR UN CUADRO Y ALGO MÁS”, que se sobrepusieran a lo desapacible de la noche y estuvieran acompañándome en un acto de tanta trascendencia espiritual para mí. También agradezco a Juan Antonio Poblador, nuestro Presidente, las palabras de halago hacia mi persona y a mi condición de escritor. Igualmente agradezco a los verdaderos protagonistas del libro, “mis personajes”, que vinieron “en busca de su autor” y como en la obra de Pirandello, se sentaron entre el público asistente para aplaudirme, porque ellos si tenían vida propia antes de que yo, el autor, la relatara.
Muchas gracias a todos, asistentes y ausentes y a los que compraron o compraran mi libro y piensa leerlo, porque esto y no lo otro, es lo que a mi más me importa.
Carlos Bermejo
lunes, 24 de enero de 2011
domingo, 2 de enero de 2011
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